Despedida de Ricardo Calabria

Despedida a Ricardo Calabria de nuestro compañero Germán Bermudez.

En el día de la fecha nos dejó físicamente quien fuera durante su etapa activa como árbitro un referente, sin dudas para el mundo del fútbol. El arbitraje tuvo un “antes y un después” de Ricardo Calabria en cuanto a ese tan particular estilo de dejar jugar, “arriesgando” a que el balón corra la mayor parte del tiempo en beneficio del espectáculo. Muchas veces ese afán lo llevaba a transitar “el filo de la cornisa” aplicando leyes de ventaja o apelando a que el juego tuviese toda la continuidad posible. No podía dirigirse de ese modo, sin un entendimiento total del juego como el que tenía el querido “Tano”, sin estar “un pasito adelante” de cuanto podía suceder a la semblanza en ese instinto de otro gigante del referato que nos dejó hace unos días: Arturo Andrés Ithurralde.
Ricardo Calabria surge a la Primera División del Fútbol Argentino con la camada posterior al hueco enorme que dejaban los Barreiro, Pestarino, Coerezza, Comesaña, Ducatelli entre finales de la década del ’70 y los inicios de los ’80… Fue durante una década Árbitro FIFA y allá por el invierno de 1991 dijo adiós al arbitraje profesional al cabo de un Boca-Racing.
Siguió viviendo como siempre, fiel a sus formas, trabajando como propietario de su imprenta, acompañando y apoyando a sus hijos en sus carreras futbolísticas, deslumbrado por la velocidad, el riesgo y el ruido de las motocicletas (su pasión “hasta el comienzo del final”) y ligado en un todo con el fútbol; entrenando a diversos equipos, sumándose “a su San Lorenzo de Almagro” en diferentes funciones y ocupándose de sus amigos de siempre (Biscay y Coerezza, por citar un par de “hermanos entrañables de la vida” para su enorme corazón).
Hoy sábado 10 de junio de 2017 su enorme corazón dijo basta; “Sencillamente hasta aquí hemos llegado…”. Has luchado casi dos años en silencio por tu vida, la has peleado (como un “peleador” que fuiste siempre) con los ojos bien abiertos y sin tirar siquiera una trompada o una puteada al viento, sé que la has
peleado. Con ese Tano me quedo, con ese grande que siempre luchó y con ese grande que hizo bien grande al arbitrane argentino. Hasta siempre, pero siempre.


Germán Humberto Bermúdez

Secretario Adjunto – AAA